martes, 25 de septiembre de 2012





                                    
                                       


                                                       LA  MARCHA



 ¡Lo dijo doña Adela! “Esa mujer me le va a traer problemas al hijo mío”.  Es cierto que durante la reunión anterior a la marcha, a ella le dio pa ese muchacho. La mirada decía todo.  No creo que sea odio, no señor, que va, lo que pasa es que él conoció  una muchacha durante la marcha anterior cuyo nombre ahora no recuerdo, ella es media indiecita, una ojúa. Doña Adela sabe, ella no es ninguna pariguaya por ser de la Piragua como creen muchos. Ella sabe lo que hay.

“Él conoció esa  niña en la marcha. La gorda  esa es una decalentá, eso es lo que pasa, y como mujer lo digo, carajo. Pero a él ta bueno que le pase, yo como madre se lo advertí”. ¿Cuántas cosas no pasan en una marcha, doña Adela, más, si hay romo de por medio? De hecho, Lucrecia, “La Maceta”, como le dicen los tigueres en el trabajo, estuvo siempre por él. Desde que estudiaban en la universidad. Pasa que en ese entonces el muchacho estaba en otras condiciones y como a caballo regalao no se le busca dientes, tuvo que tirar pal ante. Pero doña Adela, ¿Cuántas cosas no pasan en una marcha política?
                                                                                            






                                                                                            

miércoles, 12 de septiembre de 2012

                                                ¿QUE HAY MAS ALLA DE TU REFLEJO?
                                                                                         A Martha Dunn

                                                    La noche cayó estrepitosamente
                                                   como pulpo sus sombras se metieron a la habitación
                                                   llena de nada
                                                   fue una tarde de telarañas
                                                   el mundo en llamas sin embargo
                                                   recuerdo que leí
                                                  leí hasta la hartancia
                                                  tu voz a través de la fotografía
                                                  me dio la sensación de verter
                                                 la vida en una taza de papel
                                                  estoy de pies aquí
                                                 como una piedra
                                                 para entender que este mundo
                                                  sólo va a romper tu corazón.

jueves, 23 de agosto de 2012

COMENTARIO SOBRE BLUE MONDAY

 Más que un poemario, un acertado apostar por nuestras letras
Por Jesús Cordero, junio 2011

Blue Monday Más que un poemario, un acertado apostar por nuestras letras Por: Jesús Cordero Junio 2011 Desde la poética se asume la postura del dios, se busca más que una intención engrandecedora, un hilo conducto-penetrante, que hiera en su interior la originaria estructura de las cosas. Su esencia. Y es que sin ser esta una gran preocupación del ser que enuncia en cada construcción de las ideas, su propia deconstrucción, es desde la postura quien entiende el desequilibrio o equilibrio de las mismas cosas, claro, si en algún momento se pudiera entender el anormal sentido de estas. Y es de lo que lleva a uno a preguntarse, entre las muchas interrogantes, lo más simple ¿para qué escribe un poeta? Y cuando digo poeta, me refiero al que aborda a diario el autobús o el carrito e´ concho y ve y deja pasar por cada esquina que lo acusa, su mirada de ave y cruz; quien desde el asiento trasero, apretado entre rutinas con tubis, coloretes y ojos azules que piden su parada siempre al borde del camino, casi a mitad de la vida, viaja. Desoculta. Sinceriza y llama el acento a priori de los sueños. La verdad es que un poeta escribe para no morir. Para que nadie ignore su espinosa existencia, su inagotable presencia, su compromiso de cantar heridas: Llegar a parecernos a la rutina ese fósil que se adora caricatura imberbe de mirar fingido rumor de pez dibujado la rutina es muerte (ya ejecutada) reina de ayeres repetitivos desnudez de un espacio de tiempo Fragmentado atardecer escupiendo sombras que llenan los espacios ¿es preciso ese disparo ese rumor de insectos pariendo luces? 

(GRAVEDAD QUEBRADA) La poética de estos tiempos no se compone de asombros, ni de las grandezas en palabras diccionarizadas, que estructuralmente pudieran tener un sentido. La era actual ha requerido que todas las formas artísticas renueven su visión para poder ser participes de los nuevos y asombrosos mecanismos de difusión y hasta de creación. Es por ello que “Blue Monday” se adecua a estos tiempos, y mantiene una poética de tradición, mezclando los elementos que la hacen características del poema que anuncia las frescas y más actualizadas corrientes. Tiene uno la rara certeza de que el espejo nos intenta engañar escupir a veces (RECORDATORIO Y CENIZA) Ya el poeta no escribe desde la soledad. Ahora el medio en el que se desarrolla no es única y exclusivamente su fuerza motivadora o como le llaman algunos su fuente de inspiración, ese medio tan accidentado como la vida, es con el que combate para lograr a fuerza y a rabia la lectura casi fotográfica de la realidad, para disimularla a base de imágenes y símbolos poéticos: Pero si estamos presos de nosotros mismos de ese vientre que aprisiona hasta el asfixie de los cuerpos quiere decir entonces que el Encantador de serpientes logró coser de nosotros el cielo. 

(HAY TENDONES QUE NO SE) La estructura general esta fundamentada por la búsqueda del misterio, la no acepción simple y total de las cosas, y cuando las da por buenas y validas, es con la intención de descodificarlas para crear un código muy particular, con elementos propios de sus experiencias y vivencias, puesto que serán como la de todo poeta, una sensibilidad que va generalizándose a medida que cada uno da su lectura en particular. “Mordedura”, por ejemplo es un poema con una extraordinaria carga filosófica, que dimensiona varios aspectos de una realidad tan cercana como la que nos presenta, un simple elemento como el perro, que más bien es el ser humano en su lucha proexistencial; lucha que con el tiempo va destruyendo su medio y hasta su propia existencia, sin agregarle a su accionar diario algún elemento salvistico, que le detenga su inesperado final como depredador depredado. ¿Qué necesidad es la del perro sino aquella de ladrar a lo desconocido? morder su cola (que ciertamente nada compone) ladra por convicción porque algo teme de ahí la necesidad de morder según su estado de hambre o rabia. (MORDEDURA) Pero, para qué enfrentarnos a la realidad, a la objetividad de lo existente, si sólo golpes multiplicados recibimos, porque hasta el nacimiento para una madre es doloroso. Al poeta también le duele, quizás sus primeros dolores los recibe el nacer, su primer y gran dolor es nacer, y por eso su canto poblado y despoblado de seres y de cosas alcanzables e inalcanzables, todos suyos, nada suyos. Lo que me bebe no es la ausencia ni el abrupto silencio que se cose y riega sobre la mesa despoblada de pájaros amarillos (HERRUMBRE DE SOMBRAS) 

 En “HERRUMBRE DE SOMBRAS”, nos llama la atención un elemento del que estoy seguro cada cual dará su propia versión, de hecho es así, porque cuando dice lo que me bebe, es como si dijera lo que me duele, lo que me mata, lo que me encierra, lo que anula, lo que me lleva al borde de este abismo incesante del que somos victimas innecesarias. A esto se le suma la desesperante ansiedad de un ser que asegure algún bienestar más allá de este efímero paso por la tierra, al que se le rinde pleitesía, obediencia o de lo contrario se es duramente castigado, por toda la eternidad. Y al que se atreve a cuestionar Villalona, en su poema “CRISTO” ¿Puede el dolor no ser humano? ¿qué fueron entonces esa corona y esos clavos en tus pies y manos? y esos hondos abismos no son más que sueños en los que aves rapaces comen mi carne Aves que parieron esos abismos y que beben mi sangre yo quieto las veo morir. La poética se compone de vida, de mecánicas interiores que, provocadas por el exterior de las cosas, se fundamentan en el propio transcurrir de estas, dando un significando a veces transitorio, pero justificado por el intimo proyecto del poeta, que va a ser sustentado o no, por su experiencia, vida y oficio. Esto por varias razones, el escritor escribe de lo que lo toca, de lo que toca su entorno, escribe de su proximidad con el mundo y consigo mismo. Porque no es mía la risa es de otro que muta en otros rostros porque no es mío lo que pienso sino que esto que pienso me piensa cada vez que me viene un recuerdo (SUPOSICIONES) En nuestros países, la necesidad de expresión nos lacera, las ideas son eliminadas sin salir del nido mental, es como agarrar la gallina y romperle los huevos adentro. En nuestros países, no sólo los hombres mueren, también las ideas y los sueños, pero jamás, las palabras del poeta, según la voz propia de Villalona quien nos anuncia en la siguiente sentencia que: Sólo los muertos mantienen la boca cerrada. (RESTRICCIÓN) En tal contraste vive el poeta y se lanza al desafío, al enfrentamiento, un luchar desde la palabra por la palabra, un no dejarse amedrentar por ni para nadie, un no cansarse del decir y del hacer desde la postura que le exigen los sanos monstruos que le habitan, y que lo defienden de hombres-bestias, de bestias-oficinas que decretan la mudez. 

Con el poema “RESTRICCION” quiero cerrar mi primera lectura del poemario de Félix Villalona, Blue Monday, y digo mi primera lectura porque este acercamiento no termina con una primera y simple revisión de textos en los que he confiado, sino que va mucho más allá, ya que los poemas a los que he hecho referencia son de lo que considero la primera parte de este hijo casi carne de nuestro admirable poeta. Así es, he dicho primera parte, y es una división a la que he incurrido antojadizamente, sin previo permiso u autorización del escritor, quien de seguro entenderá mis razones poéticas para considerarlo de tal manera. Aunque, para que vaya sintiendo algo de curiosidad, me permito unas líneas que servirán de adelanto. La segunda parte pudiéramos atribuirla a la búsqueda de razones, al cuestionamiento total de las cosas, desde dios-el hombre hasta el hombre-dios que se espera funcione hasta el final de los tiempos (los tiempos del poeta). Se da una desconcertante situación, una atinada representación apocalíptica, que refleja no sólo sus amplios estudios bíblicos, sino una nueva y moderna visión de la gran catástrofe anunciada en el libro que cierra las santas y sagradas escrituras, y que según el texto, también terminará en caos: (Objetos circulares Calles destempladas Criaturas presuntamente fabularias Árboles Sonata de un tiempo muerto Facilismo Cataclismo Ateísmo Y nosotros alrededor, “DEMIURGO”), en un gran sin sentido del todo que se forma una vez nacemos. El dolor de la vida, de la naturaleza, de ese cosmos que se reparte en nuestras manos para darlos por heridas al mundo. “Blue Monday”, lunes azul, de Félix Villalona, es un acertado apostar por nuestras letras.

martes, 27 de diciembre de 2011

NOCHE LARGA DE LOS MUSEOS 2010/2011

FELIX VILLALONA

NOCHE LARGA DE MUSEOS
2010

Desdibujo del arte su arte
Subverso de equilibrista confuso
Porque el arte es una tela tendida
Sobre la vasta quietud de las sombras
Museo de las noches

Magia
Desarreglo de los sentidos
Árbol de masa encefálica y ojos en llamas
Y esa noche
Noche larga de los museos
Lloviznada de ensueños

Mujer que sale venciendo el tedio
Que atraviesa el poema oculto
Detrás de la noche
Cual dioscuro
Y al fondo
Los museos se tragan las noches
Su intento banal
De escaparse con el día.




ESENCIA DE LA NOCHE LARGA
(2011)

La noche se escapa con el día
suspenso de inventario
sombras triturando polvo
hilo de luces

guedejas eléctricas partiendo en dos
esa gorda niebla que tiembla
velozmente la noche parte
los museos boquiabiertos quiebran
ese vacío dejado por la noche
ella al fondo

los sentidos, el tedio tendido como muerto
párpados azulespardos
secreto sudando, babeando la enjoyada luz
resbaladiza, colgante de las paredes

una mujer dije antes al respecto, encontrándose
con la escapada noche y su cáliz de sangre
brillando, chorreando

cicatrizadas lagartijas inmóviles
todos esos pasos llegando, llenando
de sombras todo el claroscuro de la noche
desnatadas miradas, una voz se
extiende:

¡Arde en luz la fortaleza!

Esencia de la Noche Larga

martes, 20 de septiembre de 2011

AUSENCIA



a Manuel del Cabral


Esencia podrida de todo
bajo la cama arañas hinchadas de sueños
y esta mano que pesa
que tiene forma de aire o rosa
pero es eso
sólo una forma Don Manuel
sólo una forma.

Sin embargo se mueve
va saliendo de entre los dedos
ese aire o su forma
lo veo trajinar por las guedejas
de la noche durando como un fantasma.

Tenebroso adorno el que lleva
la noche enjoyada y que ilumina
tragando niebla
y quedamos temblando él y yo adentro
personificando esa esencia de Monstruos
dormidos.

Y sucede Don Manuel que entiendo
su no decir del relámpago porque
no es eterno ese relámpago que
asustadizo se asoma colgando de
la oscuridad.

Pechos eléctricos tanteando
la negra espera y sus sombras
la extensión de la noche que es
suya con todos esos hilos de luces
hiriéndola
frenética la sangre por el vino
por el que esa noche vino.

Pero sigue podrida la esencia
Don Manuel
el saber que luego del relámpago
no hay nada sino un Todo
un vacío aullante
reflejado a sí mismo como un ayer
como un ayer sin formas Don Manuel
toda una ausencia.

jueves, 4 de agosto de 2011

EL OTRO CANTO



a José Mármol

El dibujar un pájaro sin vuelo
es como dibujar el mismo vuelo solamente.
Creer uno que el pájaro, cuyo aleteo no es
más que un sonido de navajas soltadas al aire.
Y no es que sea un esquicio el vuelo insertado
como de golpe en la memoria, nada que ver, sino
que uno al sentirse dios desajusta los elementos
y parámetros de lo real, y se inventa un himno
cuyo tono es el sonido del vuelo.

Y entonces la superficie se hace sombra, suena,
nos nombra con temor infantil así como la ciudad
hundida en fría penumbra. Sale del fondo de la
noche ese secreto que suda, que babea, que
desgonzado invoca luases y cosas por el estilo.

Bajo los paraguas, comienza uno a llenarse de símbolos
hueso por hueso, como enfermo de algo innombrable.
Y cuando solemos terminar, El empieza ya que ha
llegado su turno.